Una taza de café de cerámica blanca, ya vacía tras haber disfrutado de su contenido, con restos de espuma y café en el interior. La taza está colocada sobre un platillo a juego, también blanco, en una superficie oscura y reflectante. Junto a la taza hay un sobre oscuro de azúcar o edulcorante. El entorno sugiere una cafetería o un bar, con un taburete alto y una botella de agua al fondo.